Lo buscó pero no pudo. No pudo por sus propias limitaciones en la definición y por la buena actuación de Sebastián Díaz Robles, el pibe de Boca que llegó a préstamo a San Martín de San Juan y que fue clave para sostener el cero en su arco y darle la victoria a su equipo ante Quilmes. Los del Sur sufrieron una dura derrota en tierras cuyanas, ya que acumuló tres partidos sin imponerse, dejó pasar una nueva oportunidad de meterse en puestos de Reducido y la cima de la Zona B de la Primera Nacional cada vez le queda más lejos.
Al Cervecero le costó hacer pie en el Hilario Sánchez. El Verdinegro tuvo un mejor arranque y logró plasmarlo en el marcador: Hernán Zuliani metió un bombazo desde afuera del área para darle un sacudón a una visita que contó con muchísimas complicaciones para llegar al encuentro. Las bajas, los jugadores tocados y el debut inesperado del arquero Joaquín Canadell fueron un combo letal para las aspiraciones.
Más allá de eso, Quilmes fue en busca de la igualdad en el segundo tiempo, cuando apareció su mejor versión. Sin mucho fútbol pero con mucha hambre, el equipo fue, falló varias chances y, para colmo, Díaz Robles le ahogó el grito a Agustín Lavezzi.




