13/05/2026 22:22hs.
Golazo y desahogo con la gente. Cuando más lo necesitaba River, apareció Sebastián Driussi para destrabar un partido incómodo frente a Gimnasia y marcar el 1-0 en el Monumental. El delantero definió con toda su categoría y salió corriendo a festejar con los hinchas, en una noche especial: fue su primer tanto desde que regresó de la lesión muscular que había sufrido en el superclásico y que lo dejó varias semanas afuera de las canchas.
El gol llegó en un momento clave del encuentro. River dominaba, empujaba y acumulaba situaciones, pero le faltaba precisión en los últimos metros. Y ahí apareció el goleador. Tras recibir dentro del área, Driussi sacó un remate de enorme calidad para romper el cero y liberar la tensión de un Monumental que ya empezaba a impacientarse.
Antes del tanto, el atacante ya había avisado. Primero con un remate que pasó cerca y luego con otro intento en el que mostró movilidad y agresividad para atacar los espacios. Se lo veía activo, participativo y con ganas de volver a ser decisivo. Hasta que finalmente tuvo su premio.
El delantero atraviesa un gran presente y volvió a confirmar que es una pieza fundamental para el equipo. Con este tanto llegó a cinco goles en el campeonato (siete en el año) y se consolidó como el máximo artillero de River en el torneo. Una cifra que refleja su importancia en el funcionamiento ofensivo y también el gran nivel individual que viene sosteniendo desde hace varios partidos.
Además del valor estadístico, el gol tuvo una carga emocional importante. Después del desgarro sufrido ante Boca, Driussi necesitaba recuperar ritmo y confianza. Y qué mejor manera de hacerlo que con un golazo y el reconocimiento inmediato de la gente, que lo ovacionó tras el festejo. River recuperó a su goleador justo en el tramo decisivo de la temporada.



