La salida de Rodrigo Alonso significó un punto de quiebre para Almirante Brown. En medio de un presente complejo, la dirigencia apostó por un cambio de rumbo y encontró respuestas inmediatas con la llegada de Andrés Montenegro. Los nuevos aires que comenzaron a soplar en Isidro Casanova revitalizaron a un equipo que cambió la cara y volvió a creer.
Para ratificar la levantada desde el arribo del Lobo, la Fragata sacó adelante una prueba exigente frente a Chaco For Ever. En un encuentro duro, trabado y de esos que suelen definirse por detalles, el Mirasol mostró carácter, orden y convicción para quedarse con una victoria clave por 1-0.
E l héroe de la tarde fue Santiago Vera, autor del único tanto del partido y encargado de desatar el festejo de los hinchas en Casanova. El gol de Pomelo no solo valió tres puntos, sino que confirmó el gran momento de un Almirante que dejó atrás las dudas y encadenó su tercer triunfo consecutivo.
Con Montenegro al mando, Almirante encontró solidez, resultados y esperanza. Hoy la Fragata navega con otro impulso y empieza a mirar el campeonato con una sonrisa renovada.




