Durar se volvió una misión casi imposible en la Primera Nacional. Las fechas pasan, los resultados apuran y los ciclos se consumen cada vez más rápido. Esta vez, el que no resistió la presión fue Juan Vita, quien dejó de ser el entrenador de Güemes luego de la dura derrota por 4-1 frente a Colegiales. Y con su salida, la categoría alcanzó un número que enciende las alarmas: 22 de los 36 clubes ya cambiaron de técnico en apenas 13 jornadas.
La salida de Vita se suma a otras recientes como las de Luis García en Nueva Chicago y Fabián Nardozza en Defensores de Belgrano. Más del 60% de los equipos del campeonato ya modificaron su conducción técnica antes de completar siquiera la primera rueda.
Un ciclo que no encontró estabilidad
El ciclo del entrenador en el Gaucho fue corto y nunca terminó de afirmarse. En t otal dirigió 13 partidos, con un saldo de tres victorias, cuatro empates y seis derrotas. Los números, sumados al flojo presente futbolístico del equipo santiagueño, terminaron empujando una salida que se venía insinuando desde hacía varias fechas.
La caída ante Colegiales y quedar en zona de descenso terminó siendo el golpe definitivo. Más allá del resultado, el rendimiento del equipo dejó preocupación y el entrenador decidió dar un paso al costado.
Tras la renuncia, el club oficializó la salida mediante un comunicado institucional en el que confirmó que la decisión también alcanzó a todo el cuerpo técnico. Además, la dirigencia agradeció “ el profesionalismo, la dedicación y el compromiso demostrados desde el primer día”, y destacó especialmente el trabajo realizado por Vita “ en la promoción y desarrollo de los jóvenes talentos del club”.
El comunicado también marcó que la Comisión Directiva ya trabaja en la planificación de la nueva conducción técnica, con el objetivo de intentar revertir el presente deportivo y reencauzar el proyecto futbolístico de la temporada.
Un Nacional cada vez más impaciente
El caso de Güemes ya no aparece como algo aislado. La Primera Nacional se transformó en un campeonato donde sostener procesos largos parece una rareza. La presión por sumar, la cercanía entre los puestos de Reducido y la pelea por no descender generan un contexto donde cualquier mala racha puede cambiar el panorama por completo.
Así, el Gaucho se suma a una tendencia que ya dejó de ser casualidad y empieza a transformarse en una de las marcas más fuertes de esta temporada .







