Fue una semana caliente, intensa, de muchas charlas, de declaraciones pesadas y mucha tensión después de las derrotas contra Atlanta y Midland. A pesar de estar en la pelea, las dudas sobre la continuidad de Pancho Martínez y el descontento de los jugadores con la CD hicieron que quedara mareado. Sin embargo, Tristán Suárez dejó de lado los momentos de incertidumbre y sacó pecho en el Sur: le ganó 1-0 a un Quilmes que profundizó su crisis y se mantiene a tres puntos de Gimnasia de Jujuy, el líder de la Zona B del Nacional.
Cuando el partido recién se estaba despertando, el Lechero sacó provecho de la primera situación clara para romper con el cero y poner en aprietos al Cervecero. Nicolás Fernández fue profundo por el sector izquierdo, tiró el centro y Kevin Colli, tras anticipar en el cruce a Ian Rasso, definió ante la salida de Joaquín Canadell para dejar a todos mudos en el Centenario.
Ya con la tranquilidad del marcador, Suárez no se desesperó y le tiró la responsabilidad a un Quilmes que continúa sin levantar. Evidenció los mismos inconvenientes, no tuvo ideas para llegar a la igualdad y acumuló su sexto partido sin vencer para quedar muy cerca de los puestos de descenso (hoy esta Güemes de Santiago del Estero por diferencia de gol).
El Lechero ya pidió otra ronda de cerveza.




