Feroz, intratable, letal. Así es el Lobo de Hernán Pellerano. El histórico 6-1 contra un débil Almagro no hizo más que reforzar todo lo bueno que venía mostrando desde el inicio del campeonato. Jugó, bailó e hizo delirar a todos los hinchas en el Norte. Fueron seis, aunque pudieron ser algunos más. La contundencia y la supremacía quedaron en evidencia.
Gimnasia de Jujuy ya se anotó como uno de los candidatos a subir a la Liga Profesional. En 2025 se quedó con las ganas, cuando Matías Módolo estaba sentado en el banco de suplentes. Y hoy con Pellerano, el equipo dio un paso adelante, se consolidó desde lo colectivo y también desde la obtención de resultados. Por eso está en lo más alto de la Zona B de la Primera Nacional. Por eso se despegó de sus perseguidores, que lejos están del nivel del Lobo.
La resistencia del Tricolor apenas aguantó 28 minutos. El gol de Francisco Maidana empezó a desnudar las falencias de toda la visita, mientras que Delfor Minervino estiró la ventaja en el primer tiempo. Ya en el complemento, el descuento de Mateo Benegas le dio un poco de esperanzas, aunque rápidamente se terminaron, cuando el local lo golpeó dos veces -a través de Francisco Molina y Martín Lazarte– en un par de minutos. ¿Luego? Ya cerca del cierre, Octavio Bianchi y Abel Argañaraz sentenciaron la goleada.
Así, Gimnasia se consolidó como único puntero del grupo. Y en Almagro, ¿qué pasará con Gabriel Gómez? ¿Seguirá?



