17/04/2026 10:22hs.
Un hecho insólito tuvo lugar en la victoria 3-2 de Bragantino sobre Blooming este jueves por la noche en el grupo H, el de River, en el marco de la Copa Sudamericana. Es que, cuando iban 60 minutos, el equipo boliviano se quedó con un jugador menos tras la expulsión de Diago Giménez, quien dejó la cancha por dos faltas en ¡seis segundos!
El primer foul fue una barrida fuerte: Giménez llegó tarde a querer interceptar un pase y se llevó puesto a un rival. Como Bragantino atacaba y mantuvo la posesión tras esa falta, el árbitro dejó seguir el juego. Y sorpresivamente, el argentino, inmediatamente después, fue a intentar cortar al otro rival que se quedó con la pelota pero también llegó tarde y lo barrió con vehemencia.
Ahí, ante la veloz protesta de todos los jugadores de Bragantino, el árbitro Carlos Benítez hizo sonar su silbato y rápido le mostró la amarilla a Giménez, quien reconoció su error. Pero no frenó ahí: le mostró el cartón por esa falta y le marcó que también lo amonestaba por la anterior. Y tras la doble amarilla, le levantó la roja que lo mandó a los vestuarios.
En ese momento, el partido se encontraba 2-1 a favor de Blooming, que padeció y mucho jugar la última media hora con un hombre menos, porque los brasileños se lo dieron vuelta con un doblete de Isidro Pitta, quien marcó a los 64′ y sobre el final, a los 93′, y se llevó la victoria y los tres puntos como local. Noche para el olvido de Giménez, quien había comenzado como titular y que había jugado también en el empate 1-1 ante River la semana pasada.
En sus redes sociales, tras la caída, el defensor de 28 años realizó un fuerte descargo por lo sucedido, principalmente para defenderse de las acusaciones que recibió, en las que se lo señalaba de haber realizado esas acciones por supuestas apuestas deportivas: «Quiero pedir disculpas de forma pública a mis compañeros, cuerpo técnico y a la hinchada del Club por la irresponsabilidad que cometí hoy con la expulsión. Acepto cualquier puteada, sanción y lo que venga para mí, me duele mucho más que a todos los blooministas».
«Putéenme y trátenme de burro, irresponsable, boludo o lo que quieran! Pero JAMÁS en la puta vida digan pelotudeces como que hay apuestas, eso sí es con maldad! Investiguen lo que quieran, hay valores en mi vida que están primero que todo. Voy a aceptar que sigan puteándome y hasta amenazándome de muerte como lo están haciendo, pero jamás en la puta vida aposté ni apostaría un partido! Perdón a la gente que está conmigo por tener que soportar esto también. Intentaré levantarme como sea, perdón y gracias», cerró.




