Fue el marco ideal. Fue un marco de tiempos pasados. Con las dos hinchadas, con mucho color, con el desafío de canciones. Fue la prueba piloto de la vuelta de los visitantes en el Ascenso en la provincia de Buenos Aires (ya hubo hinchas del equipo adversario en otras partes del país). Fue la fiesta de los fanáticos. Sin embargo, los goles estuvieron ausentes en la celebración: Quilmes erró mucho y Chicago falló un penal, por lo que debieron conformarse con un punto.
La gente se acercó desde temprano al estadio Centenario y se fue bien tarde. Sin ningún tipo de inconvenientes, el Sur se tiñó de varios colores. Más de 25 mil personas dijeron presente en la cancha, aunque se terminaron quedando con las ganas de exteriorizar todo lo contenido. Fue un buen partido, tanto adentro como afuera del terreno de juego, pero los inconvenientes en la resolución fueron determinantes para el 0-0.
El Cervecero fue mejor desde lo colectivo. Tuvo más la pelota, manejó los tiempos (sobre todo en el PT) y contó con mayor claridad para crear situaciones. Sin embargo, Alexis Domínguez se perdió un par de chances y Agustín Lavezzi le faltó dar la puntada final.
¿El Torito? Le costó al principio, luego se acomodó y hasta pudo haber quebrado la paridad, pero Esteban Glellel se hizo gigante para taparle un penal a Sebastián Cocimano.
Final del primer tiempo en el Centenario con empate sin goles – @camicorrales10




